Cambios tecnológicos y Sociales

Wednesday, November 01, 2006

Cambios tecnológicos y sociales

La ciencia y la tecnología han impactado en la sociedad logrando un mejoramiento en la calidad de vida de muchos sectores de la sociedad provocando ciertas consecuencias no tan favorables para el resto del mundo.

Ciencia y tecnología

"Tecnología es una de las palabras mágicas de nuestra época. Nos enorgullecemos de sus
logros, tememos sus consecuencias, dependemos de ella para nuestra subsistencia. Reconocemos en ella un producto de nuestra civilización, pero a veces pensamos que ya se ha transformado en una fuerza autónoma, que prácticamente ha escapado a nuestro control y que tiende a dominarnos e incluso reemplazarnos.
Especialmente en los últimos años, la tecnología se ha impuesto también como tema de
estudio y de reflexión."
Hoy la tecnología está más asociada estrechamente a la ciencia de lo que ocurría en otros
tiempos, con lo cual los productos tecnológicos producidos no son "casuales", produciendo un gran impacto sobre los métodos de producción con algunas de las consecuencias ya conocidas.

Estructura social y revoluciones tecnológicas

Si se lee la historia de la humanidad desde el ángulo de la tecnología se puede observar
varios períodos de grandes cambios, lentos al principio, pero que en los últimos siglos se fueron acelerando de manera inimaginable.
La evolución de los primeros artefactos fue extremadamente lenta. La época neolítica
data apenas de 6000 años atrás, y luego tuvieron que pasar otros milenios, antes de que surgieran las civilizaciones urbanas de la antigüedad. Frente a esta evolución lenta de las tecnologías, se presentan épocas en las cuales los cambios fueron tan veloces que se habla con justicia de verdaderas revoluciones, la primera de las cuales tuvo lugar, justamente, en el neolítico.
Estas revoluciones no estuvieron limitadas al ámbito tecnológico: en ellas se modificaron
totalmente las estructuras económicas, sociales, culturales, religiosas y morales de los pueblos.
Cada una de estas revoluciones, si bien abarcó la totalidad de las actividades en forma más o menos directa, se inició en algunos de los grandes sectores de la actividad humana, desde donde generó cambios en todas las demás.
Los cambios tecnológicos que se sucedieron tuvieron, sin duda, grandes consecuencias,
pero nunca más un vuelco tan total del modo de vida de la humanidad, como cuando se produjo la revolución industrial, la segunda revolución tecnológica, que comenzó lentamente en Europa
en el período que abarca desde 1760 hasta 1830, "cuando ese proceso, que se venía gestando desde los tiempos medievales, se acelera y adquiere un ritmo vivo". La estructura de clases de las sociedades europeas fue cambiando, con el ocaso del feudalismo y el ascenso de la burguesía como clase que traía a la sociedad medieval un dinamismo previamente desconocido.
La Revolución Industrial abarcó dos etapas sucesivas. En la primera, encabezada por
Inglaterra, se introdujo la máquina de vapor, que reemplazó la energía hidráulica y cambió
totalmente la manera de producir muchos bienes, desde lo artesanal e individual hacia la
manufactura industrial; también cambiaron los sistemas de transporte, al introducir el ferrocarril y los barcos de vapor;
En la segunda etapa, que duró desde mediados del siglo XIX hasta la primera guerra
mundial, y estuvo sobre todo centrada en Alemania y los Estados Unidos, el petróleo reemplaza al carbón, la electricidad hace su aparición como fuente importante de energía, la industria química empieza a crear sustancias que ya no sólo la obtendrán de la naturaleza.
El centro de todo este movimiento fue Europa, y Estados Unidos como su satélite. En este
último y en Japón comenzó la tercera revolución tecnológica, en la cual nos encontramos en la actualidad.
Las dos tecnologías características de esta última revolución son: la informática, basada
en el desarrollo de la electrónica, y la biotecnología. Con la primera, se hace posible
tecnológicamente auxiliar y hasta reemplazar muchas de las tareas mentales de los humanos; con la segunda, manipular y modificar su esencia biológica, y, tal vez, hacer del hombre otra cosa.
Esta tercera revolución está en pleno desarrollo.
La revolución social ocasionada por ella todavía no ha alcanzado su mayor apogeo, pero
ya comienza a verse algunas consecuencias poco agradables como el reemplazo de la mano de obra no calificada por la robotización de la industria.
Lo que ya si es evidente como consecuencia de la informática aplicada a las
comunicaciones es la globalización del mundo, uno de los cambios tecnológicos que encabezaesta revolución. La economía casi no reconoce fronteras, la información recorre el mundo en forma instantánea.
Impacto en la sociedad del cambio tecnológico
Las dos primeras consecuencias de la actual revolución tecnológica son: la globalización
y un enorme aumento de la productividad del trabajo.
La globalización sirve de telón de fondo a todo lo que ocurre, y provoca impactos indeseables tales como:
· Una creciente brecha entre pobres y ricos;
· La "exclusión" como palabra actualizada: antes fue "opresión".
Mundialización de la producción, del mercado y del capital financiero.
· Urbanización no planificada y violencia.
· Amenaza ecológica.
Y un enorme aumento de la productividad del trabajo, por lo menos en aquellos sectores de la economía que hacen uso intensivo de las nuevas tecnologías.
El segundo elemento, el de la productividad del trabajo, ha puesto al alcance de la
minoría rica un nivel de vida inimaginable hace pocas décadas. La desocupación es ya uno de los problemas sociales y económicos más graves en todo el mundo. El fenómeno tiene causas complejas que no son las mismas en diferentes regiones o países, pero una de ellas es ciertamente el aumento de la productividad del trabajo humano, que es reemplazado en grado creciente por equipos de producción automáticos.
La revolución en las comunicaciones por la generalización de la radio, el teléfono, la televisión y la penetración de los productos informáticos en todos los aspectos de nuestra vida, ha cambiado nuestra civilización más allá de lo que solemos darnos cuenta.

Los cambios tecnológicos, desde la antigüedad, generalmente han tendido a facilitar el
trabajo humano, a hacerlo menos penoso, a reemplazar sus formas más primitivas, basadas en la fuerza física, por formas más avanzadas, basadas en la capacidad mental y la inteligencia de los trabajadores.
En la actualidad, el máximo desarrollo alcanzado por los productos informáticos tiende a
reemplazar también la parte más rutinaria y mecánica de la actividad mental humana por el
trabajo de las computadoras.
Por lo tanto, desaparecen de la variedad de demanda laboral numerosos puestos de
trabajo que sólo exigen fuerza muscular y niveles bajos de capacitación. En cambio aparecen nuevos tipos de tareas que antes no existían. En la actualidad, quien no sabe manejar una computadora, aunque sólo sea elementalmente, se considera casi un analfabeto.
Este proceso sigue avanzando hacia la inteligencia artificial y la robotización, y nadie
sabe hasta dónde podrá llegarse en esta dirección. Es evidente que tales desarrollos plantean
problemas graves a la humanidad. Es casi una paradoja trágica el que el enorme aumento de la productividad esté acompañado en todos los países occidentales de una creciente desocupación y malestar social, en lugar de opulencia y bienestar. Es evidente que la organización económica y social deberá cambiar totalmente para que este desarrollo conduzca a una mejor distribución de los bienes, a una justicia social y a una mayor felicidad de la humanidad.